Quiero saberlo todo

Mortificar

Pin
Send
Share
Send


El verbo mortificar se utiliza para hacer mención a una acción que provoca preocupación, congoja o sufrimiento . Quien mortifica a otro, por lo tanto, le genera aflicción o inquietud .

Por ejemplo: “No me gusta hablar con mi suegra porque sé que, en algún momento de la charla, me va a mortificar”, “Discúlpame, no te quise mortificar, solo pretendía ponerte al tanto de las novedades”, “Es importante saber que lo que uno dice o hace puede mortificar a otras personas”.

Mortificar es un efecto de ciertos dichos o actos. En ocasiones, alguien puede mortificar a otro de manera involuntaria . Supongamos que dos amigas se encuentran después de mucho tiempo sin verse y una le pregunta a la otra por su madre. La joven, al escuchar la inquietud, rompe en llanto y le comunica a su interlocutora que su mamá falleció. Como se puede apreciar, la muchacha se mortificó, aunque su amiga no quiso provocarle nada negativo.

En otros casos, mortificar es una consecuencia buscada . Eso ocurre con el bullying o acoso escolar . Quienes desarrollan este comportamiento pretenden molestar a la víctima, lo cual implica que mortificar es una de las finalidades de las acciones.

En el ámbito de la religión , por último, mortificar consiste en castigar el cuerpo con el objetivo de reprimir la voluntad y no ceder ante las tentaciones. La mortificación es un sacrificio que, para algunos cristianos, permite acercarse a Dios , uniéndose a la pasión de Cristo .

Antiguamente aquellos que deseaban mortificarse recurrirían al cilicio , una faja con púas que se ajustaba a la carne . Las puntas, de este modo, lastimaban al usuario.

Pin
Send
Share
Send